Aprendiendo de Marciano

Una reflexión cada domingo.

Sobre mí

001 · El atasco que cambió mi carrera

CaixaForum Madrid visto desde el Paseo del Prado

Escrito por

en

La mañana en que un cartel de obra me enseñó qué quería llegar a ser.

Hay atascos que te hacen perder una hora. Y hay atascos que, con el tiempo, entiendes que te cambiaron algo.

Hace muchos años, una mañana cualquiera, iba en coche por el Paseo del Prado, en Madrid. El tráfico estaba parado. Miré hacia la izquierda y vi las obras del CaixaForum Madrid.

En el cartel aparecía el nombre de los arquitectos: Herzog & de Meuron. Como arquitecto, sabía bien quiénes eran. Pero no fue eso lo que más me llamó la atención.

Lo que me llamó la atención fue ver, justo debajo, el nombre del equipo que estaba desarrollando el proyecto de ejecución. Recuerdo que pensé: “Yo quiero ser ese”.

No Herzog & de Meuron. El otro. El que consigue que una idea compleja se pueda construir. El que baja el edificio a tierra. El que resuelve. El que hace posible que una buena arquitectura no se quede solo en una imagen.

No pasó nada más. No tomé una decisión solemne. No hice un plan. No monté una empresa al día siguiente. Simplemente seguí conduciendo.

Visto con perspectiva, creo que aquel momento tuvo bastante más importancia de la que parecía. Años después nació EASYCTE. Mucho más tarde, EASYCTE Academy.

Nos gusta pensar que las grandes decisiones profesionales llegan después de meses de análisis. A veces es así. Otras empiezan de una forma mucho más sencilla: un atasco, un cartel de obra, una conversación, un libro o una frase escuchada en el momento adecuado.

Y, de repente, algo encaja. No porque ya lo tengas todo claro, sino porque por primera vez intuyes hacia dónde quieres ir.

Hoy, cuando hablo con arquitectos e ingenieros, muchas de sus dudas giran alrededor de lo mismo: qué especialización elegir, qué software aprender o dónde habrá más oportunidades. Son preguntas importantes. Pero creo que antes hay otra: ¿quién quiero ser profesionalmente dentro de diez años?

Cuando esa pregunta empieza a encontrar respuesta, muchas decisiones se ordenan solas.

Yo tuve ese pequeño flash una mañana cualquiera, parado en un atasco. Todavía hoy me acuerdo de aquel cartel de obra.

Raúl Carmona Muñoz